Puntacana: Un lugar llamado paraíso

Puedo considerarme una afortunada por haber cruzado "el charco". Lo hice en el año 2009, por aquel entonces yo estudiaba Magisterio de Educación Infantil y me fui con mis compañeros de carrera a República Dominicana.

El sitio en particular fue Puntacana, conocido por mucha gente y sí, lo que todo el mundo dice es cierto, es el mismísimo paraíso. Arena blanca, aguas cristalinas y un clima espectacular. Estuve 9 días, aunque tanto el primero como el último eran viajando. Llegamos de noche, el aeropuerto es francamente bonito, mitad al aire libre, mitad techado con hojas de palmera. Yo no tenía una maleta demasiado grande, así que la que llevaba era prestada, ¡creo que era la maleta más incómoda que había llevado en mi vida!

Restaurante dominicano (Puntacana). Laura Buedo
Nuestro complejo hotelero se llamaba "Barceló" y tenía de todo dentro de él; distintos hoteles, restaurantes, casino, discoteca y hasta un trenecito que te llevaba de un sitio a otro para no tener que andar. El hotel en el que yo me encontraba se llamaba "Barceló Palace" y tenía acceso al conocido todo incluído. Mi pulserita (la cual todavía conservo) era de color plateado y me permitía la entrada a cualquier restaurante. Todos los sitios para comer estaban repartidos en los distintos hoteles; un argentino, una marisquería, un dominicano, un mexicano, un buffet libre, etc.

Mi compañera de aventuras fue mi amiga Clary, fuimos las únicas de todo el grupo de amigas que nos fuimos al viaje y aparte de conocer a un montón de gente, nos los pasamos como niñas pequeñas. Tomábamos el sol, escuchábamos música, salíamos de fiesta, comprabas tonterias para todo el mundo y sobre todo disfrutamos de esos días con una intensidad inigualable. Hicimos varias actividades, entre ellas viajar a Isla Saona, y es que Puntacana está bañada por el Océano Atlántico pero, pese a que Isla Saona está muy cerquita, sin embargo disfruta de las aguas del Mar Caribe.

Viajamos en catamarán y en lancha motora, disfrutamos de las estrellas de mar en mitad de un banco de arena y de un arroz en la arena blanca de esa isla. Otro día nos escapamos para hacer snorkel, por unos cuántos dólares, alquilamos un barquito entre 8 y nos fuimos a pasarlo bien con los corales y los peces de colores.
Practicando snorkel (Puntacana). Laura Buedo

La fiesta era constante, la música nunca paraba y el ritmo de vida era tranquilo y divertido, incluso para la gente que trabajaba allí. En cada rincón encontrabas algo nuevo, un grupo haciendo aerobic en la playa, un fotógrafo profesional haciendo su trabajo con un atardecer, gente con animales exóticos para que los turistas se hicieran fotos... el caso era no parar. Nuestro sitio preferido era el bar de la piscina, y no por nada, sino porque era espectacular estar metida en el agua y disfrutar de una cerveza fresca o un cóctel original.

Disfruté como nadie de ese viaje, conocí lugares y gente maravillosa e incluso ¡me puse morena! Y por supuesto disfruté del ron dominicano y de una bebida típica de allí denominada Mamajuana; era una mezcla de miel, ron, vino tinto y planta "mamajuana"... muchos decían que era una bebida afrodisiaca, yo más bien digo que era una bomba de grados alcohólicos...

Las fotografías son de una de mis compañeras de viaje, Laura y desde aquí le doy las gracias por ellas. En la fotografía de snorkel soy la segunda por la derecha, por si alguien tiene curiosidad :)

Espero que os estéis divirtiendo de mis aventuras tanto como yo. Nos vemos en el próximo viaje :)
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