Tras varios meses de parón vuelvo a las andadas. Esta vez para hacer mención al último de mis pequeños viajes. Hace un par de semanas, viajaba a Madrid, otra vez, de nuevo a la "capi" y lo hacía por varios motivos y con grandes ilusiones en el bolsillo.
El primer y gran motivo que me llevaba a la "gran ciudad" era un trabajo de la universidad. Tenía la oportunidad de poder entrevistar a un periodista de TVE, antiguo corresponsal en París y un hombre con una conversación más que impresionante. Pero vayamos por partes.
Cogí mi tren a las 13.00 horas camino a Puerta de Atocha, donde me esperaba con los brazos abiertos Belén, mi Belén, esa de ojos expresivos y (ahora) pelo rojo. Estaba quietita, justo delante de la puerta, y creo que la vi antes que ella a mí, porque estaba seria hasta que se abrieron las puertas y me regaló la mejor de sus sonrisas acompañada de un gran abrazo. Llevaba 5 meses sin verla y parecía que no había pasado el tiempo. Cogimos el metro y nos fuimos a Callao, allí habíamos quedado con Luna. Aunque a Belén tenía muchísimas ganas de verla, había tenido la suerte de haberla acogido en mi casa conquense a finales de Septiembre. Sin embargo, la última vez que vi a Luna fue saliendo por mi casa de Vía Lucida, en Perugia. 12 largos meses habían pasado hasta volver a estrechar entre mis brazos a mi "chicharrera" favorita y por fin, tras unos minutos en la plaza de Callao apareció.
En ese momento podría haber parado el mundo y haberme quedado ahí. ¡Qué feliz era! Risas y más rias, algún que otro cotilleo, comida china y un maldito cajero "Servired" demasiado alto para mí. Después de comer, fuimos a "Rodilla" dónde creo que me ha puesto el té rojo más grande y más ardiente que me han servido en mi vida. Y después, como de una turista más se tratase, me llevaron a Puerta del Sol (que solo les faltó hacernos una foto en el KM 0) y a la Plaza Mayor, (aunque no nos tomamos ningún "relaxing cup of café con leche". Pero se hacía la hora del trabajo, la hora de irme hacia Atocha, dónde había quedado con David Picazo.
Dando un paseo y bastante nerviosa llegué a la estación de tren. Habíamos quedado en la escultura del viajero y ahí estaba, sentado leyendo un libro de tapas azules esperando a que yo llegase. Durante la hora y media que estuve con él no solo llevé a cabo mi trabajo si no que aprendí muchísimo, conversé de mil temas y me quedó un gran sabor de boca. Fue todo un placer haber podido realizar esa entrevista y había merecido la pena viajar a Madrid.
Una vez terminada la entrevista me fui a casa de un amigo scout para pasar la noche. Tras 12 paradas de metro conseguí llegar a mi destino sin demasiados problemas. Pero mi última aventura quedaba por llegar, debía encontrar en Chamartín al chico con el que había quedado para volver a mi casa en "Bla bla car". Bendita paciencia tuvo el muchacho conmigo, que tengo menos orientación que un pulpo en un garaje, pero finalmente lo conseguí y tras un viaje de algo más de 2 horas, llegué a casa después de 24 horas cargadas de emociones, risas, nervios y un sinfin de cosas más. Para que luego la gente diga, que no les gusta viajar :)
El primer y gran motivo que me llevaba a la "gran ciudad" era un trabajo de la universidad. Tenía la oportunidad de poder entrevistar a un periodista de TVE, antiguo corresponsal en París y un hombre con una conversación más que impresionante. Pero vayamos por partes.
![]() |
| Puerta del Sol (Madrid) con Luna y Belén |
En ese momento podría haber parado el mundo y haberme quedado ahí. ¡Qué feliz era! Risas y más rias, algún que otro cotilleo, comida china y un maldito cajero "Servired" demasiado alto para mí. Después de comer, fuimos a "Rodilla" dónde creo que me ha puesto el té rojo más grande y más ardiente que me han servido en mi vida. Y después, como de una turista más se tratase, me llevaron a Puerta del Sol (que solo les faltó hacernos una foto en el KM 0) y a la Plaza Mayor, (aunque no nos tomamos ningún "relaxing cup of café con leche". Pero se hacía la hora del trabajo, la hora de irme hacia Atocha, dónde había quedado con David Picazo.
![]() |
| Plaza Mayor (Madrid) con Belén y Luna |
Una vez terminada la entrevista me fui a casa de un amigo scout para pasar la noche. Tras 12 paradas de metro conseguí llegar a mi destino sin demasiados problemas. Pero mi última aventura quedaba por llegar, debía encontrar en Chamartín al chico con el que había quedado para volver a mi casa en "Bla bla car". Bendita paciencia tuvo el muchacho conmigo, que tengo menos orientación que un pulpo en un garaje, pero finalmente lo conseguí y tras un viaje de algo más de 2 horas, llegué a casa después de 24 horas cargadas de emociones, risas, nervios y un sinfin de cosas más. Para que luego la gente diga, que no les gusta viajar :)


